Los ingredientes son:
- Tres huevos
- Un vaso de leche
- Un vaso de azúcar
- Un vaso de harina
- Un par de cucharadas de levadura royal
- Dos manzanas
- Cobertura para tartas
- Medio vaso de agua
- Mantequilla
Como veréis son alimentos que solemos tener por casa. La forma de realizarla es la siguiente:
En un bol batimos los huevos. A continuación agregamos el vaso de leche y vamos mezclando a la vez poco a poco. Con el mismo vaso como medida, echamos el azúcar y volvemos a remover. De igual forma, la harina y la levadura y batimos muy bien hasta que no quede ningún grumito.
El paso siguiente es pelar las manzanas, patirlas en cuatro gajos, quitarles el corazón e ir cortando laminas finas de manzana para incorporar a la masa. Es sufiente hundirlas un poco, no hay que remover.
Todo este procedimiento se realiza en 15 o 20 min.
Ahora ponemos a precalentar el horno, entre 160ºC y 180ºC mientras engrasamos el molde con un poco de mantequilla y harina espolvoreada homogéneamente por todo el recipiente. A continuación agregamos la masa en el molde y colocamos bien las láminas de manzana. Metemos al horno 40 minutos.
Queda ligeramente dorada.
Cuando haya enfriado la colocamos sobre un bonito plato o bandeja y procedemos a hacer el paso final.
En una cacerola o cacillo pequeño echamos medio vasito de agua con una cucharada rasa de azúcar y medio sobre de cobertura para tartas (yo la compro en Lidl, con un paquetito tendremos para muchas tartas, ya que con cada sobre tendremos para tres). Ponemos a fuego mínimo y no dejamos de remover hasta que empiece a hervir. Entonces su consistencia se volverá como caramelo. Dejamos enfriar un par de minutos y con una cuchara extendemos sobre la tarta. Podemos decorarla con almendras, guindas, etc.
Cuando haya enfriado la metemos en el frigorífico y en unas horas ya estará lista para consumir, aunque debo decir que al día siguiente estará más rica.
Espero disfrutéis de ella...
Hasta la próxima!!!

